Una de las cosas que a muchas mujeres se les olvida trabajar cuando van a ver a su fisioterapeuta es la fisioterapia urioginecológica, que es, básicamente, la que se encarga de trabajar todo el tema del suelo pélvico para que, con el tiempo, no hayan problemas.

Muchas mujeres, desconocen aún el tema del suelo pélvico y todos los beneficios que puede tener trabajarlo. Por eso, en nuestra clínica, hacemos lo posible para que tanto nuestro departamento de Ginecología y Fisioterapia, trabajen al unísono para que todas las mujeres puedan tener una vida sexual normalizada.

¿Qué es el suelo pélvico? 

El suelo pélvico es un conjunto de músculos que tapizan la parte inferior de la pelvis.En la pelvis tenemos cuatro referencias óseas: dos isquiones, la sinfisis del pubis y el coxis que forman una especie de rombo y delimitan el espacio en el que el suelo pélvico se dispone, tanto a nivel superficial como a nivel profundo.

Por lo tanto, esos músculos que componen el suelo pélvico se encuentran tapizando la parte inferior de la pelvis en esta disposición, en una especie de rombo.

Estos músculos rodean los esfínteres de la uretra y del ano.

suelo pélvico

¿Cuáles son las funciones del suelo pélvico?

CONTINENCIA DE ESFÍNTERES

Se encargan de contener la orina, las heces y los gases cuando no hay un baño cerca, y del mismo modo, se encargan de dar paso a esas sustancias de desecho cuando tenemos un baño en el que orinar, en el que defecar. La incontinencia urinaria,  la dificultad para vaciar la vejiga o un estreñimiento terminal son señales de que el suelo pélvico no está haciendo su función de manera adecuada.

SOSTÉN

El suelo pélvico, además de servirnos para contraer y relajar los  esfínteres, también nos sirve para dar sujeción a órganos tan importantes como son: la vejiga, el útero, la uretra, el recto y el ano. Las disfunciones de sostén las llamamos prolapsos; descensos de esos órganos que deberían estar en un plano y se encuentran en un plano más descendido.

REPRODUCTIVA

Una función que se pone de manifiesto en el parto cuando el bebé está atravesando el canal del parto. Si los músculos del suelo pélvico de la mamá tienen un tono adecuado, ayudan a que la cabecita del bebé rote y se desencadene en el útero el reflejo de inyección, que favorece la salida del bebé al exterior.

Además de un buen tono muscular, esa musculatura va a tener que distenderse y ser flexible para que el bebé nazca. Por lo tanto, a la hora del parto necesitamos un suelo pélvico en condiciones, es decir, con un tono y una flexibilidad adecuados.

SEXUAL

Esta esfera no llama la atención hasta que no hay un problema, por ejemplo, disminución de la sensibilidad, dificultad para alcanzar el orgasmo, imposibilidad para llevar a cabo la penetración y dificultad en el hombre para mantener una erección. Son situaciones que hacen saltar las alarmas de que algo no va bien, y normalmente es el suelo pélvico. Es decir, unos músculos que se encuentran en buen estado van a garantizar que las relaciones sexuales puedan tener lugar y además sean placenteras.

No obstante, la esfera sexual es mucho más compleja que una serie de músculos y habría que estudiar si la causa es hormonal, circulatoria, neurológica, psicológica…

Existen distintas razones por las que puede haber una disfunción sexual, pero no podemos pasar por alto que el suelo pélvico tiene un papel primordial en las relaciones.

En estas cuatro funciones importantísimas que el suelo pélvico cumple en nuestro día a día, ¡¡la mayoría de las veces pasa desapercibido!!

Cosas que no sabes del suelo pélvico

El suelo pélvico no trabaja de manera aislada; necesita de la colaboración, coordinación, armonía y sintonía de otros elementos de nuestro cuerpo, que son:

El diafragma, músculo respiratorio que se encuentra tapizando la parte inferior de las costillas y separa los pulmones de la cavidad abdominal. Es un músculo muy importante que guarda gran relación con el suelo pélvico. En ocasiones, un problema a nivel de diafragma puede puede estar detrás de una disfunción del suelo pélvico.

La columna lumbar. Hay personas que presentan un aumento de la curvatura lumbar, lo que llamamos una hiperlordosis, y esto, a la larga, puede desencadenar problemas en el suelo pélvico.

Compartimento abdominolumbopélvico, es decir, la cavidad abdominal y la pared abdominal.

Una alteración en cualquiera de estos elementos puede repercutir negativamente en el resto de elementos.

¡¡¡El primer paso para empezar a trabajar nuestro suelo pélvico es saber dónde se localiza, cuáles son sus funciones y que no trabaja de manera aislada, sino en sintonía con otra serie de elementos!!!

La fisioterapia para el suelo pélvico

La fisioterapia del suelo pélvico es una disciplina terapéutica que permite evaluar y tratar disfunciones del suelo pélvico y de la esfera sexual que acompañan a la mujer en el posparto y la menopausia y al hombre después de la cirugía de próstata.

También pueden necesitar un tratamiento preventivo o rehabilitador las mujeres que no hayan dado a luz ni estén en periodo perimenopáusico, así como los hombres que jamás hayan pasado por un quirófano para que les realicen una prostatectomía, incluso los niños pueden tener problemas de suelo pélvico si, por ejemplo, siguen haciéndose pis en la cama con más de siete años (enuresis o incontinencia urinaria nocturna); o también las mujeres que realizan deportes de alto impacto o hiperpresivos (running, tenis, atletismo, levantamiento de pesas).

Las disfunciones del suelo pélvico más típicas

Algunas de las disfunciones de suelo pélvico en las que puede ayudar la fisioterapia pelviperineal son:

  • Incontinencia urinaria.
  • Urgencia urinaria.
  • Polaquiuria.
  • Incontinencia fecal o de gases.
  • Descenso de órganos (prolapso).
  • Dolor perineal.
  • Estreñimiento terminal.
  • Durante el embarazo y en el posparto.
  • Disfunciones sexuales (dispareunia, vaginismos, disfunción eréctil)

¿Cómo trabajamos en nuestra clínica la fisioterapia para el suelo pélvico?

Para saber si necesitas un tratamiento de fisioterapia pelviperineal, te realizaré  una valoración de tu suelo pélvico, que consistirá en una exploración física y una entrevista clínica, con el fin de conocer a fondo tu caso y diseñar con éxito el tratamiento posterior, si este fuera necesario.

En esa entrevista clínica intentaré recopilar la mayor parte de los datos relacionados con tu salud integral, tu profesión y actividades deportivas, tu dinámica vesical y defecatoria, tu historía ginecológica (en caso de que seas mujer), tus relaciones sexuales…

Con toda esta información recogida en la entrevista, te realizaré una valoración funcional del suelo pélvico que consiste en una exploración física, externa e interna (vía vaginal y/o anal) de la musculatura, así como de la pelvis, el abdomen, el diafragma y la postura.

Para llevar a cabo la exploración física y posterior tratamiento, pondré en tu conocimiento toda la información que solicites, en especial, explicarte en qué va a consistir la valoración y qué técnicas utilizaré en el proceso rehabilitador, informándote también de los riesgos si los hubiere (como en el caso del uso de electroterapia durante el tratamiento).

A partir de todos los datos que obtenga en las diferentes pruebas, estableceré unos objetivos de tratamiento y seleccionaré las técnicas de reeducación pelviperineal más adecuadas para conseguir dichos objetivos.

VAGINAL TRAINING

Generalmente, la primera forma de intentar resolver los problemas que genera un suelo pélvico debilitado es el tratamiento conservador a través de la fisioterapia. Realizar ejercicios de fortalecimiento, como los de Kegel, puede mejorar en la mayoría de los casos el tono y elasticidad de esta musculatura.

Pero, hay técnicas diagnósticas y de tratamiento que, combinadas con estos ejercicios fundamentales, utilizaré para que la recuperación sea más rápida y eficaz en cada caso:

El biofeedback electromiográfico: Esta técnica es bastante frecuente en los tratamientos de obstetricia, urología, proctología y ginecología. En la Clínica Parc Central disponemos de un sofisticado equipo (Myo 200) que registra en un gráfico la función biológica del organismo, incluyendo la actividad de los músculos del suelo pélvico. Gracias a un dispositivo electrónico podemos comprobar en pantalla si realizamos las contracciones de suelo pélvico correctamente.

La electroestimulación muscular:  Nuestro equipo Myo 200 induce la contracción pasiva de la musculatura perineal y el esfínter uretral al aplicar una corriente eléctrica a través de la pared vaginal o anal. Combinado con el trabajo de nuestros ejercicios de fortalecimiento de suelo pélvico permite mejorar el tono, la fuerza y la velocidad de contracción de la musculatura.

¡¡El trabajo combinado de una tabla de ejercicios de fortalecimiento y las técnicas adecuadas tendrá resultados más eficaces y rápidos!!

La fisioterapia urioginecológica: trabajando el suelo pélvico
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