El  tronco de propiocepción del Método 5P o Método de reeducación Propioceptiva Pelviperineal para la reeducación del suelo pélvico, es una de las herramientas más intensas y completas para la rehabilitación, tonificación y mejora de toda la musculatura del suelo pélvico, la faja abdominal, la postura y el cuerpo en general.

Pensado para complementar y potenciar en casa el trabajo de reeducación abdomino pélvica realizado en consulta junto a tu especialista en suelo pélvico, el tronco trabaja mediante la propiocepción la musculatura profunda tanto del abdomen, como del suelo pélvico.

Resultados del tronco de propiocepción del Método 5P

Si te aburren los ejercicios de Kegel o tienes contraindicados los abdominales hipopresivos, el trabajo sobre el tronco del Método 5P es el ejercicio más completo y profundo que puedes realizar para tu abdomen y tu suelo pélvico.

El trabajo descalzo sobre la superficie inestable del tronco de propiocepción del método 5P estimula la cadena de músculos posturales que impedirán que nos caigamos del tronco, activa y tonifica las fibras tónicas perineales y del abdomen profundo y se equilibran las tensiones musculares de todo el cuerpo, principalmente del diafragma y la esfera abdomino pélvica.

La autoelongación vertebral reprograma la sinergia abdomino perineal refleja, liberando el diafragma torácico y activando la cúpula del diafragma perineal.

Mantenerse sin perder el equilibrio sobre el tronco del Método 5P, respirando y con la postura correcta, provoca una cadena de acciones musculares que generan efectos globales:

  • Activa la musculatura abdominal, lumbar y perineal profunda.
  • Tonifica el abdomen y el suelo pélvico.
  • Reprograma la postura.
  • Incrementa la percepción del propio cuerpo.
  • Desbloquea el diafragma.
  • Reequilibra las tensiones musculares. De ahí su calificación como tronco de eutonía.
  • Mejora las sensaciones en las relaciones sexuales.

Método 5P

Modo de empleo del tronco de propiocepción del Método 5P

El tronco de propiocepción del Método 5P es un trabajo que consiste en mantener el equilibrio sobre una superficie inestable.

Todos los niveles se realizan estando de pie sobre el tronco de propiocepción con los pies descalzos separados a la anchura de las caderas, las rodillas en ligera flexión, la columna elongada (como si un hilo tirase de nuestra coronilla hacia arriba) y la pelvis neutra.

Hay tres niveles progresivos que van añadiendo dificultad y complejidad al ejercicio:

Nivel 1

Se realiza durante un mínimo de 20 minutos con la parte lisa del tronco hacia abajo.

Tan sólo debes mantener la postura correcta sin desequilibrarte sobre el tronco con los pies descalzos y respirando.

En este nivel es importante que durante esos 20 minutos observes tu respiración, tu cuerpo, y conforme vayas avanzando sigas las recomendaciones de tu fisioterapeuta especialista en suelo pélvico quien te enseñará a añadir complejidad y dificultad al ejercicio.

Nivel 2

Se realiza durante un mínimo de 20 minutos diarios con la parte curva del tronco hacia abajo.

Comienza en un primer momento simplemente intentando mantener el equilibrio y la postura correcta sobre el tronco mientras respiras con normalidad.

Conforme vayas avanzando en la consecución del objetivo, es decir, mantener el equilibrio y la postura, tu fisioterapeuta especialista en suelo pélvico añadirá complejidad y dificultad al ejercicio.

Nivel 3

No se recomienda realizarlo más de cinco minutos pues podría fatigar la musculatura implicada.

Debes realizar los mismos ejercicios aprendidos en los niveles 1 y 2 progresivamente, pero añadiendo una dificultad extra:

O bien, puedes coger un cojín entre tus manos y, con los brazos estirados, subirlo hasta la altura de tus hombros y bajarlo de nuevo, al mismo tiempo que contraes y relajas tu suelo pélvico y activas tu transverso abdominal, o bien atando una cinta elástica al tronco, subirla y bajarla (tú misma puedes controlar la dificultad acortando o alargando la cinta) con los brazos extendidos mientras contraes y relajas tu suelo pélvico y activas tu transverso abdominal.

Indicaciones del tronco de propiocepción del Método 5P

  • Tanto mujeres como hombres.
  • Prevención de problemas de suelo pélvico.
  • Tratamiento de todas las disfunciones del suelo pélvico.
  • Prolapso de órganos pélvicos.
  • Malas posturas.
  • Dolores de espalda, hernias discales.
  • Incontinencia urinaria y/o anal.
  • Hipotonía o debilidad del suelo pélvico.
  • Disminución de sensaciones en las relaciones sexuales.
  • Hipertonía perineal, vaginismo,
  • Síndrome miofascial pélvico.
  • Prostatectomía.

Contraindicaciones del tronco de propiocepción del Método 5P

Salvo en casos de problemas de rodilla o tobillo, por la dificultad del ejercicio, no existe ningún tipo de contraindicación.

El Método 5P
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