Cinco beneficios de bañarse en el mar para los niños

Hay algo que tenemos que tener claro y es que la vida se creó en el mar, es decir, que casi literalmente, los humanos nacemos del mar. La idea principal que defienden mucho científicos es que, aunque hayan pasando miles de años de evolución seguimos conservando cierta información genética ya que ha sido trasferida de generación en generación.

Esa sopa marina de la que provenimos hace que nuestro organismo se active y que, por lo tanto, reconozcamos al mar como nuestro propio medio en el que descansar y recuperarnos. Aunque hay especialistas que anuncian que la exposición en el mar para los niños es lo peor que pueden hacer, es otro de los tantos mitos que existen.

beneficios de bañarse en el mar

Está claro que, si los niños son pequeños –recién nacidos o menores de dos años- hay que tener en cuenta muchas medidas de precaución como la exposición en horas punta, la crema solar, vestirlos adecuadamente, etc.

Nosotros, que sabemos que en una madre es natural preocuparse por todas estas cosas, defendemos el disfrute en el mar para los niños, aunque siempre de forma completamente responsable.

Para que sepas por qué, te dejamos los cinco mejores beneficios  de bañarse en el mar para los niños.

Aumenta las defensas

Al bañarse en el mar, los niños disfrutan mucho sin tener en cuenta que permanecer en el agua estimula el circuito venoso y linfático de su organismo. Esto ayuda mucho a drenar líquidos y eliminar toxinas por lo que los cuadros de infecciones y no curativas son mucho menores. El mar es el mejor aliado para asegurarnos un verano –y casi seguro un invierno- sin catarros, tos, mocos y noches en vela.

Mejora los huesos

Según el Instituto Francés de Estudios de Recursos Marinos, el calcio y el fósforo que existe en el mar para los niños es el mejor fijador de huesos. Gracias a estos elementos, los huesos se acaban de soldar y se fijan con mayor facilidad evitando posibles problemas en un futuro.

Fortalece el cuerpo

Uno de los mayores beneficios es que cuando estamos en el mar, nuestro cuerpo pesa ocho veces menos que fuera de él. Esto hace que nuestro cuerpo se relaje hasta el punto de que los músculos y las articulaciones de los niños mejoren su movilidad. La influencia del magnesio ayuda a calmar la ansiedad y la tensión que van acumulando nuestros pequeños y, al tener un efecto sedante y relajante, nuestros pequeños nos darán ratitos de calma.

Además, este no es el único beneficio ya que el corazón también se beneficia pues disminuye el esfuerzo del bombeo. Por eso, de forma controlada, nadar en el mar para los niños es uno de los tratamientos más beneficiosos.

Desinfectante

En los niños, sobre todo en los recién nacidos, es muy común encontrar pequeñas erupciones cutáneas y, aunque en su mayoría no son importantes, es normal que las madres se asusten. Para esto, el yodo que se encuentra en el agua de mar, es el mejor remedio. Este elemento es desinfectante y mejora el estado y el aspecto de las heridas. Es un remedio completamente natural para esas pequeñas salpicaduras que les produce el roce de la ropa con la piel a los bebés.

Además, nadar en el mar para los niños con psoriasis, varicela, sarampión o infecciones cutáneas, es el mejor remedio para evitar que se rasquen y se hagan heridas a causa del picor que les produce el calor.

Activa la circulación

La presión del agua es mucho mayor que la del aire, por lo que nadar en el mar para los niños es la mejor solución para mejorar el flujo sanguíneo. La circulación venosa de retorno, los vasos capilares, las arterias y las venas se ven beneficiadas. Así como la flexibilidad y la vitalidad de la piel también aumenta gracias a este aumento de la circulación de la sangre y el contacto de la sal, el viento y la arena en la piel.

Como veis, si vamos con cuidado y tenemos en cuenta que se necesitan ciertos cuidados para los más pequeños, nadar en el mar para los niños no es nada perjudicial. Eso sí, como siempre, es mejor que lo comentéis con vuestro pediatra, sobre todo si vuestro peque tiene alguna afección poquito más grave.

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