Si hay algo que le da realmente miedo a una embarazada –y es inevitable- es el momento del parto. Desde el día uno del embarazo a TODAS nos cuentan una serie de cosas que hacen que cada vez le temamos más al parto. Las historias suelen ser un poco aterradoras y siempre hay una exembarazada que tiene historias para cada cosa. Ya no solo está el runrún del tema del parto que no pasa para todas sin pena ni gloria, sino que, además, muchas tenemos que soportar las mentiras sobre el parto.

No es que sean simplemente mentiras, es cierto, pero es cierto que los miedos de la mayoría de embarazadas vienen infundados por mitos y leyendas casi urbanas que hacen que el momento del parto se convierta en una pesadilla para muchas que solo se “transforma” en alegría, por el hecho de poder sostener en brazos a nuestro bebé. Lo más importante –y lo mejor- es estar bien informadas siempre y, por supuesto, compartir estos temores con el ginecólogo para que este nos confirme si es así o no. Aún así, hay muchas mentiras sobre el parto que queremos desmitificar.

El parto

Las cinco mentiras sobre el parto que nosotros más odiamos

En cuanto rompes aguas el parto es inmediato

No sabemos exactamente si esta idea te la han dado las películas de Hollywood o la experiencia de la amiga de una amiga tuya, pero lo cierto es que –por lo general- el parto se suele hacer largo y mucho. Muchas mamás, se estresan mucho en cuanto rompen aguas porque, es muy común creer que en cuanto la bolsa embrionaria se desprende, el parto va a ser a las pocas horas. ¡Error! El parto será rápido si, al romper aguas, tu dilatación es mayor a cuatro o cinco centímetros, cosa que no suele ser lo habitual. De hecho, el romper aguas no siempre va ligado al parto, ya que para esto solo hay que tener en cuenta la dilatación y la cantidad de contracciones y la calidad de las mismas en cada minuto.

El primer parto es el más largo

¡Nada más lejos de la realidad! Desde que empezamos con nuestra clínica, hemos visto muchos partos y te podemos asegurar que no hay una regla matemática para saber lo que va a durar un parto. hemos visto a madres primerizas dando a luz en menos de dos horas y otras que se han pasado casi un día para dar a luz. Hay muchos factores que entran en juego a la hora de parir: tu cuerpo, la dilatación, las ganas de tu bebé por salir, si es un parto provocado, si no lo es… todas estas, son variables que influyen en tu parto y que convierten a esta afirmación en una de las mentiras sobre el parto más extendidas entre las embarazadas, sobre todo en las primerizas, que son las que más dudas tienen.

En el parto pierdes la vergüenza

Está claro que, durante el parto, hay muchas personas “observándote”: tu ginecólogo, la matrona, la auxiliar, tu madre, tu pareja, tu familia en general… Por supuesto que estar abierta de piernas frente a todas estas personas hace que tengas un poco menos de vergüenza, ¡pero muchísima más consideración hacia la intimidad del resto del mundo! Vale, esta frase es una verdad a medias porque sí, en ese momento pocas mujeres están pensando en cuánta gente le están viendo sus partes íntimas y están más centradas en los dolores, en empujar y en su bebé, ¡pero eso no hace que la vergüenza desaparezca! De hecho, una vez pasado ese momento, la vergüenza vuelve a aparecer para la mayoría y empiezan a preocuparse por lo sucedido, ya que, en el momento del parto, pocas no están con la adrenalina a tope, algo que las hace estar completamente abstraídas de lo que sucede a su alrededor.

Si te han hecho una cesárea, en el siguiente parto también

Esta es una de esas mentiras sobre el embarazo que nosotros más odiamos. Las cesáreas se realizan más por obligación que por gusto y SOLO se realizan cuando hay algún problema para la madre y/o el bebé. Una cesárea no implica que, obligatoriamente, se vaya a realizar una segunda y, mucho menos, si la cicatriz ya está completamente cerrada. Es cierto que la mujer que ha pasado ya por una cesárea tiene más posibilidades de tener más, pero no es obligatorio. De hecho, casi el 60% de mujeres que se vuelve a quedar embarazada y da a luz en una cesárea, la siguiente no debe pasar por quirófano. Al final, una cesárea es una intervención quirúrgica que se intenta evitar a toda costa. Sin embargo, es cierto que si la cesárea se produjo porque la mujer no dilataba correctamente y estaba causando un estrés fetal, se realice cesárea y, muy probablemente, una segunda, aunque no es una regla de tres.

La episiotomía es inevitable

¡¡El mayor miedo de toda embarazada!! Sí, la episiotomía es ese cortecito que se realiza en el perineo y que a muchas les da dolores de cabeza desde el primer día de embarazo. Aunque hace tiempo se practicaba mucho, a día de hoy no se realiza tanto ya que, según la OMS –Organización Mundial de la Salud- este tipo de intervención quirúrgica no previene desgarros en o a través del esfínter así que sólo se realizan si es estrictamente necesario para que el bebé pueda nacer de la forma más natural posible y sin utilizar otro tipo de utensilios que pueda, posteriormente, perjudicarle de alguna forma. Cada vez son menos los profesionales que realizan la episiotomía, ya que puede acarrear consecuencias más adversas que un pequeño desgarro natural en el parto. Así que sí, esta es una de las mentiras sobre el parto más comunes que vas a oír a lo largo de tu embarazo.

Recuerda que, con cualquier duda y/o consulta, debes hablar con tu especialista, ya sea tu matrona, tu ginecólogo o tu obstetra. Nuestro trabajo es hacer que tu embarazo sea lo más bonito, tranquilo e inolvidable posible así que no dudes en informarte sobre tus temores y olvídate de las mentiras sobre el parto que te va a contar la gente. Hay historias de todo tipo, ¡pero no tienen por qué ser las tuyas!

 

Las mentiras sobre el parto más comunes
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